Spotlight (II), El Outsider

Fecha Blog
Autor
Sergio Guzmán L.
Cuerpo Blog

La incorporación al diario The Boston Globe de un nuevo editor y un nuevo abogado, ambos outsiders del establishment bostoniano, fue determinante para el exitoso resultado obtenido por el equipo Spotlight en la investigación periodística que acreditó abusos generalizados y reiterativos de sacerdotes católicos a niños y jóvenes residentes en el estado de Massachusetts.

Algunos amigos directores, proclives a la adopción de buenas prácticas de gobierno corporativo, me han dicho que la teoría del “outsider” es impracticable en sus directorios. Respaldan sus aseveraciones en la necesidad de que los directores compartan criterios asociativos, trayectorias de vida y grados de camaradería, elementos indispensables -aseguran- para generar las confianzas internas que un "afuerino" no garantiza.

En Chile, como en muchos países, los directorios están conformados por seres humanos con características étnicas, educacionales, de edad y género similares. Lo mismo ocurre con las especies del reino animal: los perros se juntan con los perros y los gatos con los gatos. Es bastante raro que un perro tenga afecto por un gato; cuando ocurre, el hecho se "viraliza" como algo excepcional. En una fiesta, matrimonio o evento social de cierta envergadura, buscamos socializar con algún invitado que armonice con nuestro estilo, ojalá tolerante y amistoso, condescendiente y no muy intenso. Los parientes del novio o novia se juntan entre ellos, y las mujeres van juntas al baño. Me pasa, incluso, con mis nietos: sé que me quieren, pero basta que se aproxime algún niño o niña de su edad y, aunque no se conozcan, pronto desaparecen. ¿Quién no ha tenido ganas de compartir algunos minutos con un chileno fuera del país, sin conocerle, por la sola circunstancia de tener una nacionalidad común?

Fuere por naturaleza, desmotivación o molicie, o por todo a la vez, el ser humano tiende a crear alianzas embrionarias con quienes piensan y actúan como él; con quienes se siente ligado por experiencias e historias comunes, afinidad de valores e instrucción. Escucha el mensaje y lo procesa en su “disco duro”: si la información que recibe coincide con la propia, está de acuerdo; de lo contrario, lo impugna. Así, de manera casi imperceptible, se va rodeando de personas complacientes, aliados que preguntan poco y que no exigen demasiado rigor analítico para alcanzar consensos.

¿Cómo lograr evitar que el foco común que tienen personas semejantes genere problemas?. Es el caso de la crisis que ha vivido la empresa Volkswagen donde la marca ha sufrido los embates de una cultura que privilegió a ciegas el objetivo de destronar al líder mundial Toyota y que no vio que para ello sus ejecutivos llegaron a falsificar los test de las emisiones de sus autos.

Si la cultura de la empresa no permite incluir directores diversos con los que se desarrollen confianzas reciprocas, hay que diseñar medios sustitutivos, que minimicen la tremenda desventaja de no tener una mirada mas amplia que permita mejor anticipar oportunidades de generar riqueza y situaciones de riesgos.

Hay dos instrumentos o procesos que pueden reemplazar al deseado director afuerino: la construcción de una Agenda Anual consensuada; y la autoevaluación del directorio. Estos instrumentos o mejores prácticas permiten a los directorios observarse como un cuerpo “desde afuera” y así reconocerse en sus competencias y falencias, en sus distintas miradas alternativas y complementarias. El outsider será entonces estos nuevos procesos directivos que complementarán al equipo con una visión nueva, donde cada cual reconocerá a este nuevo y poderoso integrante que es el propio directorio mirado desde cada uno de los directores.

COMPARTIR: